ANATOMÍA DE LA INTIMIDAD literatura y espejos rotos

I should like it to resemble some deep old desk, or capacious hold-all, in which one flings a mass of odds and ends without looking them through. (Virginia Woolf) We become ourselves through others, and the self is a porous thing, not a sealed container (Siri Hustvedt) En vez de mirarme en mi espejo quiero que mi espejo se mire en mí (Alejandra Pizarnik)

Escribir un diario íntimo es como adoptar un perro

Una de las ventajas de ser anónima, desconocida o inconsciente es que una puede abrir el candado de su puerta de atrás cuando se le antoje y pensar y escribir lo que desee. En mi blog Anatomía de la Intimidad escribo y comento, pues, lo que quiero sin herir a nadie (eso intento) y sin pedir nada a cambio, tal vez solamente una pizca de complicidad o un fragmento de tiempo; ni siquiera pido una crítica halagadora que me haga ganar peso como si fuera el mejor dulce de chocolate puro de la ciudad de Barcelona.

Empiezo, pues, el trayecto:

Ayer viajando en metro de mi casa al trabajo −muchas de mis ideas nacen en un triste vagón de metro, cuando estoy leyendo un libro o un rostro desconocido− estaba (h)ojeando Lesen un Schreiben de Christa Wolf cuando, en medio del ensayo dedicado al diario, introduje ex profeso la llave en el candado al que me refería antes para ver qué me podría estar esperando al otro lado de la puerta. Mi imaginación se creyó mariposa en busca de otra realidad. ¿Cómo definirla? Una realidad más cercana a mi forma de ser, gustos, formación y biografía.

Salí a la calle, ya había llegado a la Vila Olímpica, y empecé a notar cómo esa mariposa liberada volaba alto y luego descendía en picado y se detenía, para mi sorpresa, en el lomo de un perro común que realmente pude observar junto a su amo, sentado en un banco de Ramón Trías Fargas. Me fijé en los ojos del perro, o más bien en su mirada, y en los de su amo y entonces lo vi todo claro. Este amago epifánico me reveló la clave de lo que es para mí un diario íntimo, género o no-género literario.

La mariposa, ficcional o no, cada cual que piense lo que quiera, desaparecía habiendo destapado el velo del secreto y me dejaba pensativa mientras atravesaba ya el hall de la universidad jugando a asociar, a buscar símiles o metáforas o imágenes al azar. Subía peldaño tras peldaño estableciendo analogías entre el diario y el perro común aunque especial que había visto en la calle, junto a su amo y que, por cierto, me recordaba al mío, cuando de repente me percaté de cómo se me iba comiendo el tiempo. Consulté mi reloj de pulsera: eran ya las 9 menos 10.

“Ya” o “todavía”, según se mire. Me detuve. Antes de cumplir con mi deber creí oportuno irme a tomar un café rápido para intentar entender aquello que me estaba sucediendo. Y así lo hice. El sabor y el aroma de aquel café espontáneo tomado en la más feliz de las soledades me llevaron a precisar (a precisarme) esa marea de asociaciones que me estaba invadiendo. Y ahí entró de lleno la razón o el razonamiento, el gusto por la claridad o, como mínimo, por rastrear las huellas en el camino. El diario íntimo, el mío, el de ella, el de él, el de grandes y pequeños nombres, el de la catedrática y pintora reconocida o el del joven aspirante a novelista que registra su día a día en él mientras se comenta a sí mismo sus borradores de ficción, es como un perro, como mi perro o el perro del señor del banco en Ramón Trías Fargas, o como su perro, o el de ella.

No me he vuelto loca, lo sé, y lo cierto es que me sabe mal si mi comparación hiere la sensibilidad de algún poeta o de algún académico quisquilloso y enfajado pero, como sé que quien me lea me va a entender, o como mínimo no me va a sentenciar a muerte, sigo con esta historia real. Imaginaba ayer, pues, que los diarios no pueden compararse a un gato. El gato tiene una vida demasiado propia –se va y vuelve cuando quiere− y, a pesar de las excepciones a la norma, suelen ser fríos y calculadores. No me convence.

El diario íntimo tampoco se parece a un pájaro enjaulado que canta porque no sabe cómo insultar a su amo. ¡Qué vida le espera al pobre animal! Precioso por fuera, poli cromático, exótico aunque solitario, colocado a presión en un entorno que no le puede ser más hostil. No, no me convence.

El perro, a pesar de estar catalogado como el animal más fiel al ser humano, también hay que decir que tiene criterio y sabe vivir su vida y, lo más importante, lo hace con el ser humano, con quien lo ha escogido, su amo si se quiere. El diario íntimo, como el perro, tiene vida propia y a su vez está en constante reciprocidad.

Sin embargo, no todos los perros son iguales. Puntualicemos, pues, para seguir con el relato. No se trata de un perro cualquiera. Y por “cualquiera” me refiero a un perro que una compra fijándose en su raza y su precio, en el provecho que va a sacar de él, en la impresión que causará entre sus amigos. ¡Ay, cuando venga mi jefe a casa a cenar un día y vea a mi bulldog francés! O cuando suba fotografías de mi jack russel en el Facebook. Mi hijo podrá investigar todas las propiedades del collie en internet. Mi perro cazará conejos o ganará carreras. Mi perro pertenecerá a un linaje y se ajustará a sus normas y características. Como un best seller, se reconocerá a la legua de dónde procede. ¿Y qué tiene que ver eso con el diario íntimo en el cual la única norma es la vida o su transcurrir?

Tampoco se trata de encontrarse un perro abandonado un día de lluvia, al margen de una carretera semi desierta en un pueblo cualquiera. Sería tal la sacudida y la sorpresa, que su encuentro nos trastornaría demasiado. Y es que en realidad no quería tener un perro, pero este me da pena, ¡pobrecito! me lo encuentro herido, sin collar y lo sostengo entre mis brazos y lloro. Me lo llevo a casa y le busco un lugar seguro donde dormir, aunque apenas tengo espacio. ¡Yo no lo quería! Tan solo pasaba por allí y me lo encontré. Y ahora, ¿qué hago con él? No, esto no se parece en nada a escribir un diario.

Escribir un diario íntimo es lo más parecido a adoptar un perro. He vivido ambas experiencias de cerca y encuentro entre ellas más que una casual similitud. ¿Y no sería lo mismo adoptar un hijo? dicen las malas lenguas. ¿Por qué un perro? Se me ocurre que una adopta un perro por necesidad, porque quiere dar y recibir, porque no ha podido llenar la vida sin ayuda, porque quiere rescatar a un ser (¿a sí misma?) de su desgracia, liberarlo, hacerlo suyo. (¡Espejito, espejito mágico! ¿Seré una egoísta empedernida? A veces me tachan incluso de onanista. ) Una quiere que ese alguien le acompañe durante toda la vida. A un hijo jamás se le podría pedir tanto, o tan poco.

A ver, retrocedo. Es muy fácil, vas a una perrera, hablas con el responsable y le explicas qué tipo de animal congeniaría con tu estilo de vida, con tus posibilidades, con tu espacio y tiempo y personalidad también. Te enseñan un perro en concreto, te sientes bien, te “gusta” por fuera y crees que también por “dentro”. Lo tomas, no pagas, no te interesan ni la familia a la que pertenece o pertenecía ni su pasado. No te interesan, porque ese perro nace de nuevo contigo. Los expertos se atreven a decir que “eso” no es un perro y a ti te da igual, porque sabes que es más que un perro, porque es real aunque no tenga apellido.

Ese perro se llena contigo, con tus lágrimas de rabia y tu risa paranoica. Paseáis juntos, hasta en las noches de lluvia intensa. Ese perro se va acostumbrando a ti como tú te vas acostumbrando a él. A veces os enfadáis por razones dispares, pues ambos sois de naturalezas distintas, pero compartís el mismo techo y la misma temperatura y poco a poco iréis necesitándoos más el uno al otro. No te imaginas tu vida sin él, y viceversa. En tu tiempo libre le hablas de lo más banal y a veces también le explicas el gran drama de tu vida, de la vida. Te discutes con él y hasta le pides explicaciones por un fracaso laboral y mil perdones despúes y él te mira porque te conoce y se calla en un silencio reconfortante. Lo cuidarás y lo verás crecer y engordar y  también él te verá comer, engordar, escribir, maldecir el mundo, adelgazar, caminar, retroceder, amar, llorar, pensar y casi seguro, te verá morir.

Las 9.

−     Pero, ¿qué estás diciendo? Ahora mismo se me ocurren mil diferencias entre un diario íntimo y un perro adoptado.  Te has vuelto loca.

−     No me hagas caso, por favor, no me hagáis caso. Suerte que este blog es….en fin, si alguien lee esto, sea quien sea, que se olvide de esta descabellada asociación. Y tú, mi querida Christa Wolf, gracias por haber existido, por existir, y perdóname, por favor. Mañana, te sigo leyendo.

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6 comentarios el “Escribir un diario íntimo es como adoptar un perro

  1. Luisa Mora
    24/06/2014

    Adoptar un perro es algo mas que un diario intimo…. diria que llega a ocupar lo incondicional que no te dan los humanos, y los oidos que no te presta un diario..
    Intuitivo, observador, comprensivo, y discreto, un perro es el valor intrinseco perdido en el humano, desde tiempos inmemoriales……
    Un diriario acepta tus derrotas en silencio, sin el mas minimo gesto de calidez,… un perro te entrega el alma a niveles subliminales, que solo una complicidad de tamaña altura puede sanar tus derrotas.
    En tu redaccion hay mucho dolor, diriase que lo has vivido…. y que de alguna manera toda esa imaginacion desbordada, camino del tu trabajo, no es mas que un compendio de experiencias, prestas al servicio de la creatividad……
    Me ha gustado mucho.
    Luisa

    • Anatomía de la Intimidad
      24/06/2014

      Gracias. A mí también me ha gustado mucho todo lo que has escrito. Agradezco tus reflexiones y tu paseo por el blog.

  2. luisa
    14/07/2014

    ……ya ????? solo llegaste hasta aqui????? no piensas escribir mas sobre tus pensamientos filosoficos????? que pasa ya no te gusta compartir lo poco que dan de si nuestros humanos mas cercanos?????
    Venga decidete,, comentar la verdad, vista desde los ojos de una mujer contemporanea,, intelectual y ademas sensible, es una gozada, que muy pocas veces nos encontramos en el camino.
    Quien pudimos hacerlo en un tiempo, ya somos viejas y acabadas, y quien podeis ponernos en el frente actual, haceis bien en hablar…..
    Espero un nuevo reto por tu parte, para darte el contraste del tema en cuestion, y asi hacerte profundizar mas en ti misma.
    Saludos
    Luisa

    • Anatomía de la Intimidad
      14/07/2014

      Querida Luisa,
      Considero cerrado este mini relato o destello. Claro que me gusta compartir y seguir escribiendo y lo hago, como puedes ver, pero sin imposiciones.
      Si lo que te preocupa es que no profundice en mí misma, deja de sufrir por ello. Lo hago cada día, a mi manera y no requiero de retos para seguir ese camino. Al menos de retos explícitos o autoimpuestos.
      Por cierto, estaría bien que te presentaras. Creo que no te conozco…
      Un saludo, lectora
      Marta

  3. Luisa Mora
    15/07/2014

    Estimada Marta:
    Se puede decir de mi todo y nada a la vez.
    Soy una mujer anciana, por vejez prematura emocinal. Me dedique a la Musica como profesora de piano, en mis buenos tiempos, y el absurdo de mis malas elecciones, hicieron que mis dones artisticos mas preciados, quedaran en el mas absoluto olvido y en la mas absoluta desidia……
    Ahora hago algo tan diferente a la magia del Arte, que no me conozco ni yo, pero soy una superviviente nata, y aqui estoy, siendo lo que soy y no lo que tengo……
    Respecto al reto que en mi correo anterior hacia mencion, no es al reto de autodescubrite, si no al reto de saber traducir hasta la minima expresion todo lo que ven tus ojos a tu alrrededor, pues al hacerlo vas a una dimension a la cual te mueves con un vocabulario y registro distintos, y ello hace descubrirte mas quien eres….. con expresiones ineditas para ti, y con un concepto de vida mucho mas transcendental y divino, que prosaico……
    Bueno, aqui tienes algo…. muy poco realmente de quien soy,lo cierto es que te lei, y me parecio muy interesante tus observaciones, nada mas, te hacia una gracia al comentarte que siguieses escribiendo, pues la polemica de los conceptos, los hace crecer si estan obsoletos y caducos, y me parecio interesante, pero tu dejate llevar, por tu libre pensamiento, escribe si quieres aqui o no, para ti o para el mundo…..lo que te apetezca Marta…..nada mas….
    De todas formas afloja el freno, Marta,criterios si…. todos los que quieras…….comentarios tambien a granel……Ironia??????? cuanto menos mejor destruye el potencial de lo escrito y deja al lector con esa acidez de boca que no le apetece leer mas…….
    La gente no cree en la Magia de la palabra, y con ella nos destruimos y tambien nos construimos, pero vivimos en una etapa muy caotica, y las palabras en las mas de las ocasiones son puntas de flecha………. y ahi radica la hilaridad de escribir, y ese es el reto al que yo me referia…… nada mas….LA MAGIA DE LA PALABRA….
    No te preocupes Marta si es que te parecio que sufria porque no siguieses reflexionando sobre ti o la vida, no hay palabras mal dichas, si no mal entendidas.
    Un saludo y cuidate
    Luisa

    • Anatomía de la Intimidad
      15/07/2014

      Gracias por el mensaje, Luisa. Y por tu sinceridad.
      Te invito, si te apetece, a seguir leyéndome. Voy subiendo nuevos textos de vez en cuando… Yo, como tú, también creo en la magia de la palabra.
      Un saludo afectuoso,
      Marta

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Esta entrada fue publicada en 27/09/2013 por en Diarios diaries journals, Mis- celáneo y etiquetada con .

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