ANATOMÍA DE LA INTIMIDAD literatura y espejos rotos

I should like it to resemble some deep old desk, or capacious hold-all, in which one flings a mass of odds and ends without looking them through. (Virginia Woolf) We become ourselves through others, and the self is a porous thing, not a sealed container (Siri Hustvedt) En vez de mirarme en mi espejo quiero que mi espejo se mire en mí (Alejandra Pizarnik)

La tercera persona (Álvaro de la Rica)

La tercera persona de Álvaro de la Rica es un libro de búsqueda que se mueve entre lo aparente y lo velado. Después de una primera lectura me atrevería a calificarlo de curioso e impecable; curioso, por el tratamiento que su autor hace de los géneros literarios (anotaciones en un cuaderno y epístolas) para dejar entrever la trama e impecable, por el uso del lenguaje y el perfecto andamiaje estructural de aparente sencillez.

Como bien indica su título, en esta historia de dolor profundo y de amores reales e hipotéticos en torno al personaje de Jacob, profesor de la Universidad de Nueva York y periodista, el motor del desarrollo de  la trama y la toma de decisiones (por acción u omisión) es la tercera persona, figura oscilante y a menudo silenciada o relegada a un segundo plano, que aquí se reivindica de forma particular.

Estamos ante una literatura breve aunque intensa cuya fuerza centrípeta es la ausencia (o la voz pasiva) de un personaje esencial, en principio ajeno a la propia trama. Como ocurre a menudo en los actos de comunicación más complejos, donde el silencio suele tener más peso que el propio lenguaje, esa ausencia o sombra de la tercera persona resultará clave para interrumpir la inercia de los acontecimientos.

La tercera persona es un libro que atrapa al lector, porque las historias que contiene no son ni tópicas ni rezuman sentimentalismo, aunque sí son muy humanas y abrumadoras hasta cierto punto. A ello hay que añadirle un despliegue argumental rico y sutil de posibilidades, ecos, silencios y  sombras de personas y emociones.

Al final el lector no logrará encontrar una respuesta clara a los muchos interrogantes y ambigüedades que se le plantean. Tal vez ahí radiquen la originalidad y el gancho de la obra. La naturaleza parcial e inconclusa –tanto formal como conceptualmente-  de La tercera persona viciará al lector de tal forma que el libro le sepa a poco. El lector, insatisfecho, querrá leer más. Más epístolas, más relatos polifónicos que suenen a “verdad”. Más historias cruzadas en torno a Jacob y sus amores. El lector deseará que de la Rica le siga deleitando con su savoir écrire, con ese estilo firme y misterioso a la vez que envuelve sus historias de (des)amor, pasión, fidelidad, miedo, represión y muerte.

En este instante, al escribirte, me encuentro en paz. Aquella tarde me hablaste de las praderas del alma. Me pediste que me metiera dentro de mí y las descubriera. Me enseñaste que el alma no es un castillo fortificado y rodeado de fosos y puertas imposibles de franquear. Se parece más bien a un campo abierto con el cielo y el mar fundidos al fondo: un terreno inmenso, azul y verde, por cuyas lomas ondulantes puedes correr sin cansarte nunca.

La tercera persona de Álvaro de la Rica. Ediciones Alfabia. Barcelona, 2012.

Asociaciones…

Carta de Franz Kafka a Felice Bauer, 21 de junio de 1913

“… Pero que me dices, Felice, acerca de una vida matrimonial en la cual, por lo menos durante algunos meses al año, el marido regresa de la oficina hacia las 2.30 o las 3, come, se acuesta y duerme hasta las 7 o las 8, cena rápidamente, pasea durante una hora, y luego comienza a escribir hasta la 1 o las 2 de la madrugada. ¿Serías capaz de aguantar todo esto? ¿No saber nada del marido, sino que está en su cuarto escribiendo? ¿Y pasar así todo el otoño y el invierno? ¿Y hacia la primavera recibir a ese hombre medio muerto junto a la puerta del escritorio, para tener que contemplar durante la primavera y el verano como se recupera para el otoño y el invierno? ¿Es esta una vida posible? Quizá, quizá sea posible, pero es preciso que tú reflexiones sobre ello hasta la última sombra de una duda.”

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Esta entrada fue publicada en 05/03/2014 por en Reseñas e impresiones y etiquetada con , , , , , , .

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