ANATOMÍA DE LA INTIMIDAD literatura y espejos rotos

I should like it to resemble some deep old desk, or capacious hold-all, in which one flings a mass of odds and ends without looking them through. (Virginia Woolf) We become ourselves through others, and the self is a porous thing, not a sealed container (Siri Hustvedt) En vez de mirarme en mi espejo quiero que mi espejo se mire en mí (Alejandra Pizarnik)

Un hombre tras la celosía

Apenas he visto sus ojos y sin embargo estoy segura de haber leído bien la mirada del individuo sin nombre ni apellido que todavía se encuentra de pie, casi inmóvil -aunque en postura solemne- tras la celosía de su balcón. Lo acompañan la oscuridad de la noche y ese cigarro recién estrenado que parece querer quemar las voces de fondo que invaden la cocina y parte del comedor de su piso.

A medida que avanzo despacio hacia el bloque me doy cuenta de que esa forma de mirar abstraída o indiferente va acompañada de una enorme panza al descubierto que parece hablar de sus incontables aventuras gastronómicas, del placer por el gusto y el derecho a respirar.

Ahí está ÉL, tras la celosía: el hombre de mediana edad que hoy me llama la atención y al que dedico unos minutos mágicos. Ahí está ÉL, la figura –mirada y barriga abultada- que parece pensar y que no piensa y que sin esfuerzo alguno es feliz porque habita en soledad unos instantes entre el aire fresco de la calle y el humo de su cigarrillo que va adornando el tiempo y el espacio mientras un par de voces histéricas -mudas para él- siguen luchando por llevarse la razón de una banalidad elevada a problema.

El hombre sin nombre ni apellido busca un pedazo de vida y lo hace tras la celosía de su balcón, desde donde reza inconsciente al silencio y a la felicidad en cada bocanada de humo que se regala, que me regala, sin conocerme ni merecerlo, en esta noche tan cálida como oscura.

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2 comentarios el “Un hombre tras la celosía

  1. Judit de Diego
    17/07/2014

    Todos LO hemos visto reducido a esos ojillos, tras una celosía, alguna noche. ¿Son los mismos que se esconden “tras los visillos”?
    El derecho a respirar, la barrita de tiempo que se quema en forma de cigarro (¿acaso una metáfora?), la soledad contra la “banalidad elevada a problema”.

    Buen retrato de lo efímero que acaba en ceniza. Felicidades.

    • Anatomía de la Intimidad
      17/07/2014

      Gracias por la apreciación. Es cierto, todo lo hemos visto y lo seguiremos viendo….

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Esta entrada fue publicada en 25/06/2014 por en Banalidades, Fragmentos de Intimidad y etiquetada con , .

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